
Las últimas semanas han sido duras para quienes confían en la industria chilena de activos digitales. Personas y empresas vieron comprometidos sus ahorros, y el golpe alcanza a todo el sector. Cuando pasa algo así, la pregunta deja de ser teórica: dónde están tus activos, quién puede moverlos y quién revisa que existan. Acá te explicamos el mecanismo de custodia de activos que Skipo tiene detrás, el mismo que describimos en el comunicado que enviamos a nuestros clientes. Tu cuenta opera con normalidad, tus activos están disponibles y no existe ninguna restricción para operar o retirar.
Cuando compras criptomonedas en una plataforma, lo que ves en pantalla es un saldo en los registros de esa empresa. Detrás de ese número tiene que haber dos cosas: pesos en cuentas bancarias y criptoactivos en direcciones que la plataforma controla.
Custodiar bien significa mantener esa correspondencia intacta todo el tiempo. El saldo de tus registros y los activos que realmente existen tienen que ser la misma cosa, todos los días.
El riesgo aparece cuando una plataforma trata los activos de sus clientes como propios: los usa para financiar su operación, los presta o los ocupa como contraparte de sus operaciones. Ahí el registro y los activos empiezan a separarse, y el descalce puede crecer durante meses sin que el cliente lo vea, porque el saldo en pantalla sigue mostrando el número de siempre.
Por eso la custodia se evalúa por la estructura que una plataforma tiene montada para que ese descalce sea imposible y para que, si ocurriera, alguien externo lo detecte.
Hay una premisa que ordena toda nuestra operación: los activos de nuestros clientes no son nuestros. No financiamos la operación con ellos, no los prestamos y no los usamos como contraparte de operaciones propias.
Esa premisa se traduce en separación patrimonial. Los fondos de clientes están en cuentas destinadas exclusivamente a ellos, y los fondos de Skipo están en cuentas diferentes. No hay una cuenta común donde todo se mezcle.
Operamos además con redundancia bancaria en dos instituciones, Banco BICE y BCI, con la misma estructura de cuentas separadas en cada una. Si una institución tiene un problema operativo, la operación no queda detenida en un solo lugar.
La separación patrimonial es la primera línea: sin ella, ninguna de las medidas que siguen alcanza a proteger nada.
Nadie, por sí solo. Nuestra custodia de criptoactivos opera con firma distribuida MPC (multi-party computation, un esquema donde la llave privada nunca existe completa en un solo lugar) sobre Fireblocks.
En la práctica, toda transferencia exige la concurrencia de múltiples partes y solo admite destinos permitidos por política. No existe una llave única en manos de una persona, y no hay un rol interno que pueda enviar activos a una dirección cualquiera.
A eso se suman los accesos segregados: los sistemas de custodia y administración separan permisos por rol, y cada persona ejecuta solo lo que su función permite. Es la misma lógica de nuestras medidas de seguridad para el usuario, aplicada hacia adentro.
Ningún movimiento de criptoactivos en Skipo depende de la decisión de una sola persona.
Con conciliación permanente, que es la medida que detecta un descalce antes de que se vuelva un problema.
De manera sistemática cruzamos tres fuentes: nuestros registros contables, los saldos efectivos en nuestras cuentas bancarias y los criptoactivos verificables on-chain. El saldo que ves en tu cuenta tiene que corresponder, al mismo tiempo, a dinero que está en el banco y a criptoactivos que están en las direcciones que custodiamos.
Las tres fuentes son de naturaleza distinta y eso es justamente el punto. El registro contable lo lleva un tercero, el saldo bancario lo certifica el banco y el saldo on-chain es público y cualquiera puede consultarlo en la blockchain. Para que las tres cuadren al mismo tiempo tienen que estar todas bien.
Si quieres profundizar en cómo evaluar el riesgo de una plataforma más allá del activo que compras, lo desarrollamos en si es seguro invertir en criptomonedas en Chile.
Un descalce entre lo registrado y lo custodiado no sobrevive a una conciliación que cruza banco, contabilidad y blockchain.
Nuestra contabilidad la lleva PwC desde los inicios de Skipo. Eso significa que desde el primer día operamos bajo normas contables plenas y con un tercero independiente registrando cada movimiento. Nadie dentro de la empresa puede ajustar un registro para que un saldo cuadre.
Sobre esa base, nuestras auditorías externas las realiza RSM, también de forma independiente.
En Skipo decidimos externalizar la contabilidad antes de que el tamaño de la empresa lo exigiera, porque un registro que la propia empresa puede editar no le sirve de garantía a nadie. Es una decisión que cuesta más y se nota poco, hasta que se nota.
A eso se suman dos capas más:
La contabilidad externa es la diferencia entre decir que los saldos cuadran y que alguien de afuera lo esté registrando todos los meses.
Skipo Chile SpA es un Prestador de Servicios Financieros inscrito en el Registro de Prestadores de Servicios Financieros de la Comisión para el Mercado Financiero bajo el N°150, desde diciembre de 2023. También está inscrita ante la Unidad de Análisis Financiero como sujeto obligado en materia de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
Las dos cosas son información pública y verificable: puedes consultarlas en el Registro de Prestadores de Servicios Financieros de la CMF y en la nómina de inscritos en la UAF.
Nuestra autorización de funcionamiento ante la Comisión para el Mercado Financiero se encuentra en trámite, y mientras tanto operamos bajo el régimen transitorio que establece la misma Ley Fintec. Ese proceso ha tomado más tiempo del previsto y hemos atendido cada requerimiento del regulador.
Para dimensionar el contexto: el período de transitoriedad para inscribirse terminó el 3 de febrero de 2025, y a esa fecha la CMF había recibido 335 solicitudes de inscripción, de las cuales 160 pedían además autorización para operar, según el balance publicado por la CMF el 4 de febrero de 2025. Es un proceso largo para toda la industria, y el estado de cada entidad se puede consultar en el registro.
Si te interesa el marco normativo que ya aplica a las plataformas chilenas, lo explicamos en nuestro post sobre la Travel Rule en Chile.
El estado regulatorio de una plataforma está en un registro público, con nombre y número, y lo puedes revisar tú mismo en dos minutos.
Lo más útil que puedes hacer, con Skipo y con cualquier plataforma donde tengas plata, es pedir respuestas concretas a estas preguntas:
Estas preguntas tienen respuesta verificable o no la tienen, y esa diferencia ya te dice algo. Complementa el ejercicio con los seis criterios para elegir una plataforma y con nuestra guía para invertir en criptomonedas sin caer en estafas.
Una plataforma que custodia bien puede responder estas seis preguntas sin rodeos.
No. Tu cuenta opera con normalidad, tus activos están disponibles y no existe ninguna restricción para operar o retirar.
No. Los activos de nuestros clientes no son de Skipo. No financiamos la operación con ellos, no los prestamos y no los usamos como contraparte de operaciones propias.
En cuentas bancarias destinadas exclusivamente a fondos de clientes, separadas de las cuentas de la empresa, con redundancia en dos instituciones: Banco BICE y BCI.
La contabilidad la lleva PwC desde los inicios de Skipo y las auditorías externas las realiza RSM. Las dos son firmas independientes de la operación.
Porque ese saldo se concilia de manera sistemática contra tres fuentes: nuestros registros contables, los saldos efectivos en nuestras cuentas bancarias y los criptoactivos verificables on-chain.
No. La custodia opera con firma distribuida MPC sobre Fireblocks: toda transferencia exige la concurrencia de múltiples partes y solo admite destinos permitidos por política.
En el Registro de Prestadores de Servicios Financieros de la CMF, donde Skipo Chile SpA figura bajo el N°150 desde diciembre de 2023, y en la nómina de inscritos de la UAF. Nuestra autorización de funcionamiento está en trámite y operamos bajo el régimen transitorio de la Ley Fintec.
Las siete medidas que describimos acá son la estructura con la que Skipo viene operando desde sus inicios. Separación patrimonial, firma distribuida, conciliación permanente, accesos segregados, contabilidad y auditorías externas, certificación ISO/IEC 27001:2022 y gobierno corporativo con supervisión independiente.
Creemos que la respuesta seria frente a lo que pasó en la industria es darte información con la que puedas evaluarnos por ti mismo, y esa información está acá y en registros públicos que puedes consultar cuando quieras.
Si tienes dudas sobre tu cuenta, escríbenos. Y si todavía no tienes una, puedes crear tu cuenta en Skipo o descargar la app desde skipo.com.
Este artículo es solo informativo y no constituye asesoría financiera. Los precios de los activos pueden subir o bajar, y toda inversión conlleva riesgos. Antes de invertir, evalúa tu situación financiera personal.